Los más avispados utilizan una máscara para ocultar su verdadera sensibilidad y
vulnerabilidad. Entienden que hay personas que serían incapaces de entender su espíritu
humano, que lo ocultan bajo una capa de aparente frialdad y dureza. Son muy fuertes en
las desgracias y también saben defender lo que es suyo, su voluntad hasta en las causas
más imposibles les hace muy aptos para defender causas nobles y utópicas, pero con las
que están convencidas de poder cambiar el mundo. Los Cáncer que siguen en la lucha
pueden llegar a conseguir grandes metas, tanto materiales como espirituales y son muy
bien considerados y hasta envidiados por sus más cercanos. Cáncer da mucha
importancia a la familia y a la tradición, más que nada por conocer sus propios orígenes
(de dónde vengo, qué puedo esperar de mi). También tiene tendencia a la melancolía y
el deseo de que vuelvan los buenos tiempos del pasado. Son personas muy cariñosas, les
gusta sentirse protegidas o seguras en un entorno claramente favorable y
agradablemente familiar. Si no consigue una persona que la trate con ternura, es posible
que Cáncer se vuelva hacia sí mismo y hasta demuestre timidez o introversión. Su
fuerza radica en un poderoso sexto sentido.